Elaborado por Dominga, originaria de San Jocotipac, Oaxaca, migra en el 2001 a Puebla de visita y se queda a vivir. Ella siente bonito porque esta con sus hijos, pero también un poco triste porque dejó su pueblo, su casa y sus animales.

Dominga aprendió a bordar desde los nueve años con palma y luego con fibra de plástico; comenzó tejiendo figuritas que su mamá le enseñó, pero después ella encontró su propia manera de tejer.