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#resonancias: Gabilú

En las revistas, los espectaculares, publicidad en internet y la televisión, las películas y series de televisión, en todos lados vemos mujeres (y hombres, pero esto tiene otras variaciones y requiere otro texto) con cuerpos semejantes. Ya saben, cuerpos delgados con piel -casi siempre- clara, con la textura lisa, sin arrugas, ni celulitis, ni estrías… es imposible tener un cuerpo así. Ni siquiera estas figuras (modelos, actrices, celebridades…) lucen así. Ellxs también tienen estrías y celulitis, pero existen muchas herramientas para el retoque: desde la iluminación y el maquillaje #oldschool, hasta el Photoshop. Entonces, si nadie es así ¿por qué vemos estas imágenes por todas partes?. No hay una respuesta concreta, ya que es resultado de un proceso histórico; no siempre han habido modelos talla 0, pero siempre han habido cuerpos modelo que la gente desea. En nuestro contexto, generan aspiraciones y nos venden de todo (ropa, maquillaje, membresías al gym, consultas con nutriologxs…), y muchas veces, nos hacen sentir mal sobre nuestros cuerpos y nuestra forma de ser (claro que no sólo es eso, pero fomenta que nos sintamos frustrados). ¿Por qué seguimos permitiendo eso? ¿Hay alguna alternativa?

En Recrear creemos que sí hay alternativas; siempre buscamos ampliar y diversificar los estándares de belleza. Es por eso que nos sentamos a platicar con Gabilú Mireles, curvy blogger mexicana que forma parte de la, relativamente reciente, oleada de #bodypositive (cuerpo positivo sería la traducción literal), un movimiento -principalmente en redes sociales- que por medio de la moda y el arte, resignifica el valor del cuerpo y propone amarnos sin importar nuestra forma física. Nos juntamos con ella y nos platicó un poco de su camino.

Gabilú nació y creció en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Lo que más disfruta hacer es escribir, y llegó a la Ciudad de México hace unos años, para trabajar en el mundo editorial de la capital. Trabajó en el periódico Reforma y actualmente forma parte del equipo de “El influencer”. Pero además de ser periodista, Gabilú ha usado su habilidad de expresión escrita para compartir con otros su proceso de aprendizaje. Hace poco más de un año, inició el blog “Fat Gab”, en el que documenta sus búsquedas y experiencias de amor propio. Es un espacio de autoreivindicación, y empoderamiento, donde nos invita a apropiarnos de los términos que se nos impusieron (e.g. gorda) y a disfrutar nuestros cuerpos sin la preocupación de lo estándares corporales y de belleza que asumimos normales.

A Gabilú le dijeron toda su infancia que ya dejara de comer, y que si no adelgazaba no tendría novio. Su peso siempre fue un tema de conversación. No sé ustedes, pero a mí me suena que he escuchado comentarios y visto escenarios similares en varias familias y círculos de amigos. Igual que miles de tabús sobre la ropa; que no puedes usar shorts o crop tops si estás gorda, o que no puedes usar tal cosa.


“No me había puesto un traje de baño en 13 años, no me había metido a la alberca […]. Yo no me ponía una blusa de tirantes aunque hiciera 40 grados centígrados […] no había manera de que yo mostrara mi cuerpo…”. Trece años después desde la última vez que se puso un traje de baño y Gabilú se atrevió a poner una foto de ella en biquini en Instagram.

¿Cómo fue que Gabilú decidió dar ese gran paso?

Ya en la CDMX, usaba mucho Instagram, “empecé a encontrar el #curvy. Estas chavas curvys en Estados Unidos, en España, en Chile, en otras partes del  mundo, que se ponían shorts y se ponían crop tops y tenían lonjas y los brazos gordos como yo, y se ponían traje de baño, y yo así, de ¿cómo?”

“[…] veo a estas chavas y entonces empiezo poco a poco a romper mis barreras -pues igual me voy a poner shorts…. pero con medias-. Ya, me ponía shorts con medias, salía a la calle, y me daba cuenta que nadie me aventaba un tomate o nadie me gritaba ¡Iu que asco!…”

Empecé poco a poco. Yo amaba las selfies y le decía a mi amiga -¿sabes qué? tomame una foto de cuerpo completo-. Yo odiaba mis fotos de cuerpo completo, pero pues fui poco a poco. Estas chavas [las #curvy] me dieron permiso, estas desconocidas en otra parte del mundo. Nunca había visto una gorda en shorts que no fuera burla, la que al final de la película le tiraban un tomate ¿no?. Nunca había visto una chava gorda, glam, con tirantes, con shorts. O sea, no la conocía, entonces la verdad es que si no te ves representada, está cabrón.”


Lxs #curvy buscan un espacio de representación que los medios de comunicación dominantes no tienen. Se apropian de categorías como sobrepeso, gorda y talla grande… y las resignifican a través de la moda, la fotografía, la escritura… En este sentido, la búsqueda #curvy por representación y formas posibles de ser feliz y amarse, abarca muchos tipos de cuerpos.  Para Gabilú es un “título de empoderamiento […] Curvy es una bandera positiva de: me enorgullezco de mi cuerpo”.

De hecho, la audiencia de FatGab son personas que tienen cuerpos de todo tipo: flacxs, gordxs, chaparrxs, altxs, velludxs, morenxs, blancxs…. Pero que es muy probable que se hayan sentido excluidos de los estándares de belleza, o las expectativas que asumimos que la gente tiene de nosotrxs. “Esto es un movimiento de amor propio, completamente global […] Yo creo que las curvys somos un mosaico en todo un caleidoscopio de amor propio.”

En México hay varias bloggers curvy, y existe la alianza #CurvyBloggersMX. Cada una tiene su propio estilo, son de distintos estados de la república mexicana y de diferentes contextos. Esta diversidad es ideal para el objetivo curvy, pues mientras haya más representación, más personas se sienten identificadas.


Gabilú identifica que el principal reto en México para el movimiento de amor propio #bodypositive, son los medios. Cree que el futuro deben ser campañas publicitarias inclusivas, pero no sólo con tallas grandes sino también medianas. Campañas que muestren una gama más realista de cuerpos de todas las formas. Tampoco se trata de usar a las mismas modelos de tallas grandes en todas las campañas (Ashley Graham o alguien así), se trata de volverlo más accesible.

Claro que el problema no sólo es representación a nivel mediático. También hacen falta marcas de ropa que asuman su parte de esta exclusión del cuerpo estandarizado. Cuando Gabilú era más chica no podía comprar en las mismas tiendas que sus amigas; tenía que cruzar la frontera y comprar en las únicas tiendas donde habían ropa de su talla. Actualmente hay un par de tiendas mexicanas en línea que tienen envíos a toda la república (nombres), pero sigue siendo muy poca oferta. Es problemático que en un país con altos índices de sobrepeso no hayan marcas de ropa que lo consideren. Como bien plantea Gabilú, las marcas tienen que empezar a apuntar a la inclusión de ese mercado, hasta en términos de negocio les conviene.

Finalmente, hablamos sobre esta controversial y compleja relación entre la salud, el sobrepeso y el bienestar. Algunos críticos de lxs curvys dicen que incitan a malos hábitos alimenticios y de actividad física, consideran que celebrar cuerpos con sobrepeso es igual a decir cuerpos no saludables. Si bien hay vínculo en casos de diabetes tipo 2 y sobrepeso, por ejemplo, también hay muchos cuerpos delgados que tienen otros tipos de problemas de salud causados por su alimentación. Es decir, que no importa cuánto peses o qué forma tengas, el estado de salud conlleva muchos otros factores, y es importante cuidarte sin juzgar de acuerdo a kilos o centímetros. Esto Gabilú lo entiende muy bien, incluso ella inició un programa para bajar de peso hace unos meses. “No es que alentemos la obesidad, yo jamás he dicho -N’ombre, la diabetes es un mito, equis.. Cómete todos los hot cakes del iHop, da igual-”. Lo que ella espera provocar en su audiencia, es que se amen a sí mismos, se respeten y se cuiden. “Me estoy volviendo más saludable porque me amo-. No estoy a dieta porque quiero estar flaca y me odio”. Su motivación está basada en el amor propio y no en un rechazo de sí misma. Insiste en que esta perspectiva es parte de su proceso y experiencia particular, hizo cientos de dietas desde muy chica y nunca logró bajar de peso, ella lo atribuye a que lo hacía odiándose, buscando una medida que era imposible para su cuerpo. Ahora, su búsqueda es la salud y no tiene como meta un cuerpo delgado o con medidas específicas.

El autocuidado tampoco debe confundirse con dietas. Las tendencias del bloggin del bienestar (“wellness, fitness”), buscan la salud mental y física por medio de tipos específicos de ejercicios, de alimentación y de cuerpo. Las bloggeras fit suelen tener unos súper músculos, y cocinan comida orgánica/vegana/glutenfree -que además se ve súper bonita- y otras cosas que son difíciles de lograr para gente común. Y sobre eso Gabilú comentó que ella nota en sus amigas de tallas medianas, mucha frustración por no poder alcanzar el estilo de vida fit que siguen en redes. Son movimientos aspiracionales pero no accesibles. En cambio, hablamos de los fitness bloggers que están subiendo fotos de sus transformaciones de tres segundos, donde ponen una foto en la que están sumiendo la panza y con muchas condiciones que los hacen ver super “fit” y otra foto donde están relajados y normal. La diferencia es impresionante y parece apuntar a una visión más accesible del bienestar físico. En este sentido, el blog y la cuenta de Instagram de Gabilú, son espacios que esperan ser aspiracionales, y promover ideales más accesibles, y empoderadores de amor propio. El chiste es que cuando pongas/busques #curvy o entres al blog de FatGab, te sientas cómodo y en confianza contigo mismo, que sepas que puedes ponerte lo que quieras de ropa, y de cualquier forma te verás hermosx y glam, o como tu prefieras.

En #recrear queremos dejar de perpetuar ideales de belleza imposible y abrir la gama de formas, tamaños y colores.  Vamos a crear nuestras propias formas de representación y compartir el empoderamiento de amar nuestros cuerpos sean como sean, y como los queramos vestir. Con Gabilú iniciamos un diálogo sobre replantear nuestras tallas y nuestra manera de representar y diseñar prendas. En lugar de una nueva categorización de tallas, buscamos que las prendas sean funcionales para diferentes tipos de cuerpo.